Estaban en la cama, acababan de tener ,ambos, un estupendo orgasmo, le preguntó si quería quedar mañana por la noche otra vez, para repetir lo que llevaban haciendo ya dos meses -casi todos los días-, pero él no podía, tenía una cita.Esa frase le cayó como un jarro de agua fría, estaba aún desnuda y se sintió más vulnerable que nunca, jamás se imaginó que se podía vestir, ir a la pastelería y llegar a casa en sólo cuatro minutos.
Él la llamó un par de veces, ella le ignoró haciendo un gran esfuerzo, pero al abrir su correo, allí estaba de nuevo, le escribió un escueto mensaje diciéndole que ella es estupenda, que habían conectado muy bien, pero que a él no le gustaban las relaciones.
Se definió como el Tío del Buen Rato, nunca tendrás una queja de mi –le insistió- , siempre que quieras me puedes llamar y si tienes algún problema coméntamelo, pero, lo de estar en pareja no es lo mío.
Ella no entendía lo que decía, consideraba que lo que le ofrecía ya era el 90% de una relación, ¿Qué le faltaba? ¿Conocer a los padres?, ¿que era lo que le asustaba? ¿La monogamia? ¿Los planes?...
No le volvió a llamar y él me comentó que estaba algo perdido, nos lo pasamos estupendamente bien, nos reímos muchos, pensaba que éramos amigos – me reclamo- pero ya ni siquiera mi habla ¿por qué?
Como sufro a menudo con mis amigos el síndrome de Estocolmo, decidí no comentarles mis reflexiones y esperaré, dándoos la lata a vosotros, que se entiendan o se olviden.

2 comentarios:
En eso hay una gran diferencia entre hombres y mujeres, a nosotras aúnque nos hagan daño, nos volvemos a ilusionar a tirar hacia delante, a los hombres creo , que les cuesta más recuperarse de un dolor y se refugian en relaciones menos profundas
sencillamente no la quiere
quiere sexo, quiere lo bueno, pero nada de lo malo
cuando estas al lado de una persona siempre hay momentos malos
por externos a tí o no y si no es tu pareja pues no tiene que aguantar eso
egoismo yo no lo querría ni como amigo, para los buenos ratos, siempre hay gente
Publicar un comentario en la entrada