¿ Hay tanto por conocer ?

Tenía unos treinta y tantos, cuarenta, atractivo, directivo de una empresa y estudiante de antropología.

Durante los tres días que duró el congreso fue una estupenda compañía y empecé a coquetear con la idea de celebrar el final de esta convención de una forma menos ortodoxa que el simple canapé y vino en vaso de plástico.


Decidimos ir a un pequeño restaurante donde lucir mis mejores galas y empezó ese silencioso intercambio de señales. Me miraba a los ojos continuamente, mientras jugaba, algo nerviosilla, con el cierre de mi pulsera, me acarició la mano y agradecí el gesto tranquilizador con una amplia sonrisa.


La botella de vino acompañó a nuestras anécdotas y los exes no se libraron, no fue hasta que nos sirvieron la segunda botella cuando empecé a darme cuenta que todas sus frases eran en presente, hice un gran esfuerzo en centrarme, y empecé seriamente a barajar la posibilidad de que este hombre está casado o con pareja.


- Sí, tengo pareja desde hace ocho años.
- ¿y sabe que estas aquí?
- Sí, somos liberales al respecto, ella también sale con otros hombres.
- ¿y por qué vivís juntos?
- Nos gusta estar juntos, es agradable compartir mi vida con ella, pero seríamos unos necios si nos limitásemos a lo que tenemos con todo lo que hay que ver en este mundo, ¿no te parece?


Aunque me reconfortó su sinceridad inicial, me desconcertó su pregunta y mientras alargaba cada bocado de mi delicioso segundo plato, le dí mil vueltas a lo que en principio no parecía una mala idea, lo mejor de ambos mundos, esa agradable intriga de la primera vez y el cariño de una persona conocida que te acompañe en el día a día, le miré, me sonrió, me relajé, cambiamos de tema con muchísima facilidad y decidí disfrutar de lo que tenía delante sin anticiparme al momento.



Salimos y decidimos pasear charlando de sus estudios y mis viajes hasta llegar a la quinta planta de nuestro hotel, su gesto de sorpresa no cambió mientras se cerraban las puertas del ascensor, estaba claro, ¡era una necia más!

Diez días y nueve noches

Mi vecina de viaje tenía unos cuarenta y cinco años, era guapa, elegante y muy alta.

Había estado dieciséis veces anteriormente en el país al que visitábamos y hablaba de sus viajes y observaciones con tanta pasión que era difícil desengancharse de su conversación.

En el aeropuerto nos estaba esperando el guía, muy amablemente nos explico los planes y nos dirigió hacía el autobús. Mientras todos nos afanábamos por meter nuestras maletas me pareció ver que el guía le daba un piquito a mi vecina.

Tras largas pateadas y columnas romanas sin fin llegamos al hotel, polvorientos, sudorosos y cansado, pero eso no nos quitó de bebernos una última cervecita antes de planchar la oreja. Entre risas y burlas volvimos a ver el guía que entraba al hotel acompañado de mi nueva amiga, de nuevo unos piquitos, esta vez delante de la puerta del ascensor.

El ritual continuó durante las nueve noches que pasamos en el hotel….

De vuelta a Madrid se sentó a mi lado y me preguntó si el grupo había cotilleado mucho sobre ella, se rió y me dijo, no sé por qué me importa ya es la decimoquinta vez que hago la misma locura.

Me reí y no dije nada, estaba radiante y contenta.

Cuando tenía veinticinco vine por primera vez, me comentó nostálgica, tuve al mismo guía, sonrió maliciosamente, la primera noche nos quedamos charlando en el bar del hotel hasta las cinco de la madrugada, él acababa de volver de España tras hacer la tesis y estaba enamoradísimo del país, me hablo con tan encantadora pasión de Andalucía, de Santiago, de las playas, el mar y de lo mucho que lo echa de menos.

Estaba trabajando como guía para no olvidarse del español y de paso sacarse un dinerillo mientras se preparaba la oposición para profesor de la universidad. Estaba casado y tenía una nena de dos años.

Noche tras noche hablábamos sin parar y yo no hacía más que lamentarme por su estado civil, su anillo me quemaba y él lo sabía.

Durante años nos carteamos y un buen día me llamó y me dijo que su mujer había visto las cartas y le pareció improcedente e incorrecto esta relación, así que nos dejamos de conocer más.

Cinco años más tarde volví con unos amigos, él era el guía y esa era su última visita, ya que había conseguido un puesto fijo en la universidad, nos pasamos dos noches hablando y poniéndonos al día y a la tercera noche, no sé si era el alcohol, la nostalgia o el no querer desaprovechar esta segunda y rara oportunidad que nos ha dado el destino, nos acostamos, y fue la noche más espectacular de mi vida.

Desde entonces todos los veranos en julio, con la excusa de no querer olvidar el castellano, hace de guía para cuatro o cinco grupos, en uno de estos voy yo, nos pasamos diez días y nueve noches juntos como si estuviéramos en otro planeta, en nuestra particular isla, sin importarnos nada.

Ahora con Internet es más fácil comunicarse, las conversaciones son más largas, más intimas y los encuentros más esperados y calientes.

Es una locura lo sé
, dijo justificándose ante mi perplejo silencio, no sé si decir que estoy enamorada pero desde luego me enloquece.

¿Y durante el resto del año, tienes pareja? , ¿Cómo influye en tus relaciones con los hombres en España? , ¿No crees que mitificas esa relación por la distancia? , ¿Es el sexo o él lo que te enloquece? , ¿Te has enamorado en España?, ¿Sigue casado?...Las preguntas se amontonaron, no me dio tiempo ni siquiera a gesticularlas y temía estropearle sus vacaciones de ensueño, así que salí de la T4 con todas ellas.

De camino a casa mis amigos me preguntaron los detalles, a unos les pareció tremendamente romántico, a otros una locura y a los más críticos una chifladura.

Yo no dejaba de pensar en su señora, ¿sabría ella hablar español?

Observación

El apartado dedicado al sexo en el portal Terra está dentro de la sección mujer. Tras buscar detenidamente por la página no encontré una sección homóloga dedicada a los hombres ¿acaso ellos ya lo saben todo?

De mayor quiero ser FUERTE

Quiero tener el pelo liso, largo, rubio, brillante y con volumen. Una piel bronceada y suave. Unos enormes ojos verdes, rodeados de grandes pestañas y coloridos, pero naturales, párpados.--
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Quiero una nariz chata y recta. Unos labios voluptuosos y unos blanquísimos dientes. Unas mejillas sonrosadas. Un escote atractivo, un pecho firme y llamativo. Una cintura de avispa, unas caderas generosas, un culo firme y unas piernas infinitas.

Quiero acaríciarlo todo con carísimo vestido y subirlo a unos taconazos con nombre y apellido.

Y entonces...

¿Estaría segura de mi misma?

Feeling cuesta abajo

"¿Por qué le llaman el lobo?" , se preguntó "No le veo tanto pelo en el pecho. Y yo no llevo nada rojo", sonrió imaginandose a si misma de Capirucita.

Él lo tomó como una aceptación a su charla y siguió hablando.

"Vaya rollo que me está soltando , ¡Y a mi que leches mi importa el estado del stock del almacén! .Tenía que haberle hecho caso a Feli y quedarme en casa tan tranquilamente. Esta empresa tan moderna en vez de hacer una cena cada dos meses, nos podría dar el precio o un día más de vacaciones. "


"Uy me está preguntando algo. "


-¡perdona! , se oyó a si misma decir

-¿Cuántos años tienes?


-Acabo de cumplir veinte seis.


-¡Que jovencita!, pero si eres una niña
, dijo él sonriendo

-Yo tengo cuarenta años, ¿te importa?


"¡Pero que pregunta es esta! , ¿Qué le digo yo a este hombre que no se ofenda? "


-Bueno ya sabes lo que dicen, uno es joven mientras se siente joven.


"Vaya topicazo, mejor me callo y busco una salida de aquí "


-Bueno mientras haya feeling, yo creo que la edad no importa. Mi hermano es once años mayor que su mujer y llevan toda la vida juntos. Además , ¿a que no los aparento?, sonrió


Y ella respondió con otra sonrisa.


-Me fijé en ti en la cena anterior, y decidí que si te volvía a ver hablaría contigo.

"Ay dios mió que me va a pedir salir", pensó ella.


-Y ahora hablando contigo veo que hay feeling a pesar de la edad, eres muy madura, es sorprendente la experiencia que tienes y lo mucho que has vivido. Yo en realidad soy como un niño grande, siempre he tratado con gente con la que me llevo mucha diferencia de edad.


-Me alegra mucho que digas que no te importen catorce años de diferencia, porque tengo una compañera de oficina que es fan tuya.


-¡ah si!, ¿ Y quien es?, pregunto sonriendo


-Es Feli, le gustas mucho y os lleváis ocho años sólo.


-¡Pero si Feli es mayor que yo!


-Ya, pero conociéndote un poco puedo ver que os llevarías genial, creo que tendréis mucho “feeling”, le dijo en tono reconfortante y tranquilizador.


Pero él se sintió agraviado con semejante propuesta, se dio media vuelta y se fue por una cerveza.


"Si es que sólo hay un lobo, Hugh Jackman, y bien bueno que está, pena que no se le parezca este bobo ni por fuera ni por dentro. "

Por si alguien tenía dudas

Es un anuncio de un bufete de abogados
“La vida es corta. Consigue un divorcio”

Antes de salir al mercado


En un programa inglés sobre sexo, una periodista puso ante unos adolescentes fotos de pechos, todos eran grandes, unos reales y otros operados, operadísimos diría yo. Para sorpresa de nadie, todos los chicos y chicas apuntaron a los pechos operados como los más bonitos, pareciéndoles los naturales caídos -a pesar de ser de jóvenes-,desproporcionado y feos.

¿Habrá que pasar por fábrica antes exponernos a la primera cita para arreglar los graves defectos de la naturaleza y su puñetera gravedad?

¿Habrá mujeres que se quejen porque el pene de su novio se esté quedando más arrugado?